Historia



Los olores y colores de la primavera van recorriendo las mentes de los que año tras año reviven la Pasión de Cristo, concentrándola en una semana. La Semana de Pasión. A pocos días del comienzo de la cuaresma, los preparativos de las hermandades y cofradías para la puesta de largo de sus respectivas noches mágicas se suceden día tras días en las sedes de estas instituciones.

La Semana Santa de Barbate volverá a vivir momentos entremezclados con el incienso y la calidez propia que da las gentes de este pueblo. Ya va llegando el místico aroma que envuelve las canastillas que harán acto de presencia, como cada año, por las calles y avenidas de la localidad. Como nota curiosa para la presente cuaresma, han cambiado de nombre las arterias del casco antiguo, por donde los pasos suelen procesionar. Lo cual puede que provoque algún despiste a los que se echan a la calle para vivir de lleno, en primera persona, la festividad eclesiástica.


Hermandad decana
Allá por el año 1926, el pueblo se echó a la calle con plegarias para que la, entonces tradicional. pesca del arda dejara de ser abolida en España. Una talla de Jesús con la cruz a cuestas era sacada en procesión. Poco después la pesca de el arda fue permitida y desde entonces, hasta la fecha, Jesús el Nazareno representa no sólo a todos los marineros sino a todo el pueblo barbateño. 'El Ardero', como empezó a ser conocido, llegó a ser la primera hermandad que se fundara en la localidad y poco a poco fueron apareciendo el resto de cofradías.


A las faldas de la entidad nazarena nace la que posteriormente sería la Hermandad del Santo Entierro. Por los años 40 realizaba su primera salida procesional. Tras varias décadas, la hermandad comienza a fraguarse y se obtiene unas nuevas imágenes con las donaciones de barbateños, a través de obras de teatro en el extinto Cine Malia y las aportaciones de Aniceto Ramírez Rey. La 'guapa', como con el tiempo se le ha llegado a conocer, es decir, María Santísima de la Soledad es una talla de Juan Abascal y la actual imagen de Cristo yaciente, esculpido por el gaditano Luis González Rey, se estrenó el pasado año. Después de varias reorganizaciones y de pertenecer al entonces Consejo Local, no sería hasta los años ochenta cuando esta entidad obtuviera la serenidad que verdaderamente se merecían estos titulares.

El Cautivo de Barbate
La siguiente en llegar sería la hermandad de Jesús Cautivo y Rescatado, vulgo Medinaceli, que cada Miércoles Santo riega de luz las noches barbateñas, desde que tuviera su génesis en el Bar de Ana 'la Sancha'. El Cristo de Medinaceli, obra del imaginero sevillano Miguel Laínez Capote, dejaría un sello imborrable en la Semana Santa y su cotitular, la Trinidad procesionaría varios años después obra de Francisco Buiza, imaginero sevillano.

El año venidero será el cincuentenario de la Cofradía de Penitencia del Santísimo Cristo del Amor y María Santísima de la Paz. En un mismo paso se encuentra la imagen de Cristo clavado en la cruz (obra del valenciano Enrique Casterá Masías) en el momento de su expiración. Bajo la misma, desde 1978 se halla María con la corona de espinas en las manos, también obra Juan Abascal. Un crucificado espectacular que durante muchos años fue portada en los hombros para realizar el tradicional Vía Cruxis. Poco a poco se va formando un número determinados de hermandades que dejan paso a importantes muestras de fervor y devoción, para celebrar la muerto y resurrección de Cristo como tradicionalmente se ha realizado en la baja Andalucía.


El Domingo de Ramos estaba huérfano y amén de los cultos eclesiásticos no existía procesión alguna. Hasta que en el año 1972 la imagen de Cristo Rey en su entrada triunfal en Jerusalén a lomo de un pollino hiciera acto de presencia en las calles de Barbate. No obstante, la imagen había sido adquirida años antes, de la mano de la Cofradía del Cristo del Amor. Debido al deterioro de la aquella imagen, en 1978 se adquiere la nueva talla. La Popular y cariñosamente conocida como 'Borriquita', aún sigue recorriendo las calles sin ser portada a costal o hombros.


Orando en el huerto
En el antiguo Bar Pacheco se reúne un grupo de amigos con idea de fundar una nueva hermandad. Una talla de escayola de la Hermandad de la Oración en el Huerto de San Fernando llegaría en 1971 y oficialmente se crearía la Hermandad del Huerto de Barbate un año después, copando las noches de los martes santos. Cuatro años más tarde, llegaría la actual escultura de Jesús orando entre los olivos en el monte Getsemaní.
Pasado el tiempo, los barbateños pudimos venerar a un Cristo azotado y humillado con una caña en las manos a modo de cetro y corona de espinas en la cabeza. Ecce-Homo. En el 86 salía por vez primera de la mano de la Oración del Huerto, con la canastilla donada por el Medinaceli. Ya en 1991 realizaría su salida procesional llenando el Lunes Santo barbateño desde la iglesia de San Paulino, aunque allá por 1996, tras unas reformas en la parroquia de San José, realizó su peregrinación partiendo desde este templo. Tanto el Cristo como la Virgen son obra de Alfonso Berraquero.
Para culminar una Semana de Pasión completa faltaba la Resurrección de Cristo. Por ello en desde finales de los noventa una obra de González Rey cerraría la Pasión en Barbate. Jesús resucitado en una talla en la que impera la grandeza propia del milagro. Manos de Cristo (con la señal de las yagas en las muñecas) semi-alzadas y cabeza erigida ligeramente al cielo. El Cristo está elevado representando el momento justo del milagro.
Un pequeño viaje por el tiempo en la Semana de Pasión, mientras Barbate se prepara para vivir con intensidad, fervor, emoción y solemnidad, siendo de las más completas de la comarca de La Janda.
Un reportaje de Luis Rossi, publicado en Trafalgar Información en la Cuaresma de 2009.

Le recomedamos la lectura de: Veinticinco años para la franciscana 'hermandad de los jóvenes'

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