Momentos Cofrades: Lunes Santo 2001

Queda poco para que llegue una nueva Semana Santa en la ensenada barbateña. Por eso, los recuerdos, momentos, emociones y sentimientos se vienen a la mente a medida que pasa el tiempo. Corría el año 2000, cuando un cartel en el tablón de anuncios del entonces Instituto de Bachillerato Trafalgar, llamaba la atención de varios jóvenes entusiastas del mundo de las Hermandades y Cofradías. Por si había alguna duda, el padre Rafael Fernández Aguilar, en ese tiempo párroco de San José, se dirigía a los chavales explicando con sus típicas formas y maneras “estas son las cosas de Basilio”.


Así fue como un grupo de amigos se congregaron un buen día con otro grupo de amigos que también se habían fijado, bien en ese cartel, bien en otros. Ensayos en distintos lugares, desde la propia cuesta de Cojo Soler, pasando por la propia Iglesia San José y calles de las Casas Baratas.

Y fue un Lunes Santo. Un 9 de abril de 2001, cuando aquella cuadrilla, neófita, nerviosa, pero con la mayor ilusión del mundo, se fajaba con los recién llegados fajines, se colocaba bien el pantalón vaquero y se estiraba la camisa roja. Mientras, los últimos consejos, las últimas voces de un también tembloroso capataz, que con rotunda efusividad nos trasladaba a lo más profundo del paso. Una canastilla. Hombros vírgenes. Callos por hacer, experiencias por contar.

Y fue ese Lunes Santo. Un 9 de abril cuando se inició la carga autóctona en la Cofradía del Ecce-Homo. Hoy, el tiempo ha pasado, son muchos los cambios. Mucha evolución. Del Cristo se pasó a la Virgen, tras una mala experiencia con una ridícula cuadrilla de San Fernando, la Salud jamás volvería a ser ‘olvidada’. Más cambios, unos que vienen, otros que se van, otros que vuelven y otros, aunque no regresan, no se fueron jamás. Y así hasta formar una asociación y una formación juvenil.

Y será un Lunes Santo, el próximo, Dios mediante, cuando la carga sea completa y el Ecce Homo vuelva a ser cargado por los suyos. Estos y otros recuerdos se vivirán a cada paso, a cada instante. Éstos y otros rezos que nos invitan a pensar que el tiempo es sólo un compañero de viaje, mientras que el recuerdo es nuestro mejor equipaje.

Aquella primigenia voz dentro del paso, que se desgarraba por enseñar las primeras mecías, el próximo sábado tendrá el honor de dirigirse a sus cargadores desde un atril.

Aquella voz fuera del paso, que hoy cumple diez años de su marcha, sonará con fuerza el próximo Lunes Santo, para dar la levantá del Señor de San José, como hace trece años lo hizo por vez primera.

Para recordar aquellos momentos, aquí dejamos un vídeo del momento culmen, cuando la cuadrilla empezó a sentirse cargaor.

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