¿En qué pueblos hay una Sábana Santa?


Aunque todas las copias de sábanas santas son catalogadas por sus poseedores de verdaderas y son veneradas como tal muchas de ellas son burdas imitaciones (casi caricaturas). Sí que es verdad que en una época se realizaron copias de la Síndome de Turín, que una vez puestas en contacto con la misma recibían todas y cada una de sus características, convirtiéndose en verdaderas, tras haber pagado una buena suma de dinero, claro. 

En España se han contabilizado hasta el momento 25, aunque el número ha ido creciendo en los últimos años y es posible que aún exista alguna más. 

La Sábana santa Española: 
En España, más concretamente en Oviedo, en la cámara santa de su catedral puede que se encuentre la pieza clave del rompecabezas que constituye la sábana Santa. Allí podemos encontrar el sudario de Oviedo, un paño de lino proveniente de Siria, de trama ortogonal y de forma casi rectangular, de 83x53 cts. aproximadamente. En él se pueden apreciar dos formaciones de manchas casi simétricas, situadas en la zona central de lienzo, manchas complejas pero bien delimitadas. 



Según Ricci el sudario fue colocado en la cabeza del moribundo una vez bajado de la cruz y mantenida durante un breve espacio de tiempo, necesario para trasladar el difundo desde el monte Calvario hasta su sepulcro, tal como ordenaba el Sanedrín para los casos en el que el reo estuviese desfigurado o sangrase. 

También aparecen otro grupo de manchas en la parte superior del sudario, son unas perforaciones puntiformes, se produjeron en la misma época que las estudiadas por Ricci y una vez doblado estas manchas corresponden a las heridas producidas por la corona de espinas y el mechón de cabellos que cae sobre los hombros. 

En el sudario de Oviedo también aparecen restos de polen de 6 plantas diferentes, todas ellas características de palestina y de aproximadamente el siglo primero. A través del informe EDICES (equipo de investigación CES), del centro español de Sindonología se intentó hacer un exhaustivo análisis del sudario. La autorización les fue dada el 9 de noviembre de 1989 e inmediatamente se pudieron manos a la obra. Realizaron estudios textiles, hematológicos, forenses, fotográficos, morfológico, etc., más de 20 personas (investigadores) colaboraron para poder dar un poco de luz al sudario. Las conclusiones son de lo más intrigantes: un lienzo realizado en lino, del siglo I, con restos de polen de la época y geografía, restos sanguíneos del grupo AB (curiosamente como la sábana santa) y unas manchas que cuadran completamente con los restos de la sábana santa de Turín. Ambos linos estuvieron sobre el mismo rostro


Comentarios

Entradas populares de este blog

El curioso relato de JJ Benítez sobre la Virgen de Fátima de Barbate

La historia de un caminante hacia su centenario