Histórico Miércoles Santo de ausencias y estrenos con margen de mejora


Los nervios, las caras de responsabilidad, las miradas fijas… el templo en la jornada del miércoles era un vivero de emociones debido, sobre todo, a los últimos acontecimientos. La irreparable pérdida de Juan José Marchante, miembro de la Junta de Gobierno del Medinaceli, hizo la seriedad se convirtiera en el leit-motiv durante toda la noche.

En el templo, se dio un reconocimiento a la peña Los Robinsones como agradecimiento en todos estos años donde las cuadrillas de costaleros se quedaban tras la salida procesional.

La levantada del Cristo fue para el miembro de la Junta de Gobierno recientemente fallecido, Juan José Marchante, leyéndose un réquiem en honor a su memoria con el aporte musical de la capilla de la propia hermandad ‘Captus Amore’, que se estrenaba en este año (VER VÍDEO)


La cuadrilla del Huerto, capitaneada por Francisco José Barrado, fue la encargada de pasear al Señor de Barbate. Está claro que los ojos estaban puestos en la cuadrilla de la Trinidad, pero no en vano, este grupo también ha realizado una salida histórica, puesto que después de muchos años el Cautivo era portado por barbateños.

Y no sólo eso, sino que además los costaleros lo hicieron con sobriedad y sin estridencias, sabiendo en todo momento el carácter de la hermandad en lo concerniente a Jesús Cautivo.

Antes de la salida la Banda de Música de Alcalá del Valle (otra de las ausencias es la Banda de Música Municipal) hacía sonar los sones de Cristo de la Expiración para dar paso al himno. De esta forma salía el Cautivo y enfilaba el parque de la Inmaculada.

Los ojos puestos en la cuadrilla de Antonio Villar y Juan Pedro Durán. Costaleros de la propia hermandad que se estrenaban con la voz de Antonio Gordillo. En líneas generales un comienzo decente, con margen de mejora y un trabajo por delante.

La salida de la Virgen con carácter histórico (VER VÍDEO) se hacía y con esto se ponía fin oficialmente a más de 35 años de cuadrillas chiclaneras. Tocaba hacer historia. Con su complejidad, la Reina del Parque subía la rampa y cruzaba la arboleda cortada para desembocar en la avenida del Mar.

Una vez pasada Carrera Oficial, la sobriedad ya se fue viendo en calles más oscuras Agustín Varo abajo. Especial mención a la ‘s’ de As de Guía para salir a la plaza Carlos Cano y enfilar Real.
Momento emotivo el vivido en Cristo de Medinaceli, cuando se pasaba, casualmente, por la puerta de Juan José Marchante y se rezaba un oración por su alma.


Finalmente, se cerraba una jornada con carácter histórico, con mucho trabajo por delante para afianzar la cuadrilla de la Virgen y, una vez hecho esto, la del Cautivo. No obstante, soplan nuevos bríos en la hermandad granate.

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