70 años del viaje del Carmen para la Coronación del Rosario de Cádiz


En no pocas ocasiones la locura se une a la devoción. En Barbate, un pueblo vinculado al mar, los  temporales se capean con entereza, con la rudeza propia de manos curtidas por el salitre y el relente y, en la mayoría de ocasiones, con la fuerza del fervor por la advocación mariana del propio del Monte Carmelo. 

No hay barco en el muelle que no tenga una estampa, o un cuadro de la Virgen del Carmen. Tal es la devoción, que hace más de 66 años, la actual talla de la Patrona de Barbate se embarcó en las filas del ‘Dolores Castro’ para hacer un viaje a la capital gaditana y rendir culto a la Coronación Canónica de la Virgen del Rosario. Una odisea, una aventura, una auténtica locura, no exenta de valor, poco de raciocinio y mucho fervor.  
Corría el año 1947 cuando la Virgen del Rosario de Cádiz iba a ser coronada canónicamente en la plaza de San Juan de Dios, un 4 de mayo. Tras el llamamiento al resto de patronas de la provincia, Barbate respondió afirmativamente para acudir a la capital con la Virgen del Carmen -pese a que no era oficialmente patrona, se veneraba como si lo fuera-.

El viaje no fue nada idílico, de hecho, fuentes presenciales de aquel viaje cuentan que temieron por la vida de la gran cantidad de personas que viajaban en el pesquero, debido a un fuerte temporal que hizo tener que hacer escala en el puerto de Sancti Petri.


Sin embargo, la aventura fue digna de mención, por todo el fervor que se vivió una vez llegada la Virgen del Carmen al puerto de Cádiz.

Días anteriores, el párroco Manuel López Benítez, daba cuenta de la forma y manera de realizar el viaje y la cómo sería la organización una vez llegados a la capital. Así se refleja en el acto de la Junta de Gobierno del 16 de abril de 1947:




ACTA DE LA JUNTA DE GOBIERNO (16-IV-1947)

“En Barbate a los dieciséis días de Abril de mil novecientos cuarenta y siete, reunidos la Junta de Gobierno de la Hermandad con asistencia del Sr. Cura y el Sr. Alcalde, se dio lectura al acta anterior quedando aprobada.

Seguidamente el Sr. Cura da conocimiento de una carta del Rvdo. Padre Manuel Crespo, O.P., Superior del Convento de Santo Domingo de Cádiz, en la que manifiesta el deseo del Excmo. Sr. Obispo de que asistan las Patronas de los pueblos a la procesión magna que el próximo día cuatro de mayo se celebrará con ocasión de la Coronación solemne de la Virgen del Rosario, Patrona de Cádiz. La Junta acuerda la asistencia a dicha procesión de Nuestra Virgen del Carmen, organizándose la ida a Cádiz en la siguiente forma.
Foto del Facebook de la Hermandad.
Por coincidir la citada Coronación con tiempo de lunario, la Virgen irá embarcada en la parte de popa del falucho denominado “Dolores Castro” propiedad de D. Juan Bernal. Dándole escolta marchará toda nuestra flota pesquera, procurando lleguen a un número de ochenta las embarcaciones acompañantes. Al frente de esta expedición marítima irá el Sr. Ayudante de marina, quien gestionará de la Autoridad competente autorización para que puedan embarcar, además de las tripulaciones, los no enrolados en barcos. La salida será a las dos de la madrugada, debiendo llegar a Cádiz a las siete de la mañana. A la entrada de la flota en la Bahía gaditana en correcta formación, las tripulaciones lanzarán cohetes y entonarán cánticos religiosos.

El resto de las Autoridades marcharán a Cádiz a las cinco de la mañana, acompañada en camiones por todo el personal que no pudo embarcar. En el muelle esperarán las Autoridades y fíeles, la llegada de la Virgen, que procesionalmente y acompañada ya de los que fueron embarcados y de los que se trasladaron en camiones, se dirigirán al Convento de Santo Domingo, donde la Virgen será colocada en “su paso” preparado de antemano, y llevado dos días antes a Cádiz desarmado en un camión.

El montaje y exorno del “paso” quedan a cargo de los Sres. D. Manuel Mainez y D. Juan Varo, que previamente y para este menester se trasladan a Cádiz anticipadamente.

Se acuerda utilizar la candelería y jarras de plata para el exorno del “paso” que nos cede en préstamo la Hermandad del Rosario de Cádiz. Asimismo se encarga al referido Dr. Mainez gestione en Cádiz la contrata de cargadores.

Una vez el Paso preparado en Santo Domingo, habrá que acomodarse al programa oficial, o sea, a las ocho y media de la mañana traslado en procesión de las Patronas a la plaza de San Juan de Dios, donde las autoridades de Cádiz darán la bienvenida a las forasteras; traslado posterior a la plaza de San Antonio, donde tendrá lugar el acto de Coronación. Allí quedarán concentradas las Vírgenes hasta la tarde, en que se efectuará la procesión magna. En esta procesión los fíeles de cada pueblo acompañarán a sus patronas, en la forma que los organizadores indiquen.

Una vez terminada la procesión, nuestra Virgen en su paso se trasladará al muelle, donde la Virgen será embarcada, siendo despedida por todos los de Barbate, que entornarán cánticos religiosos. El “Paso” vacío se trasladará a Santo Domingo para ser desmontado. Las embarcaciones al ponerse en marcha lanzarán cohetes y encenderán las escandalosas y bengalas.

El personal que fue en camiones se trasladará en este momento a Barbate, para recibir a la Virgen y acompañarla hasta la Iglesia. Las Autoridades quedarán en Cádiz para asistir a un acto oficial en el Gran Teatro falla.

Bajo el palio cedido por la Virgen del Rosario de Cádiz.

Ser acuerda asista a los actos mencionados la Banda de música de local. Asimismo se acuerda aconsejar se trasladen a Cádiz anticipadamente las personas que cómodamente puedan hacerlo, para dejar sitio en los camiones a los que hayan de ir el mismo día. También se acuerda que tanto los barcos como los camiones lleven pancarta con letreros alusivos. Igualmente se acuerda hacer distintivos de cartulinas blancas con efigie de la Virgen del Carmen y el letrero de Barbate, para que lo ostenten aquel día en el pecho los que asistan a tan solemne acto.

También se acuerda llevar el estandarte y guión de la Virgen del Carmen, para que sea llevada por el Hermano Mayor. 

Por último se acuerda, que caso de impedir el tiempo el traslado de la Virgen por mar, sea llevada de incógnito anticipadamente en un camión. En cuanto a los gastos se acuerda sean sufragados a partes iguales por el Ayuntamiento y el Pósito Pescador. Y no habiendo más que tratar se levanta la sesión firmando los asistentes a la misma”.


El Párroco, Manuel López Benítez (fallecido)


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